Explorador de sesgos cognitivos

Los 188 sesgos y efectos

Todo lo que hay en el mapa, agrupado según el problema que ayuda a resolver a tu cerebro y el atajo que hay detrás. Elige uno para ver ejemplos y qué puedes hacer al respecto.

La mayoría de las entradas son sesgos cognitivos. Las etiquetas marcan los efectos de memoria, las falacias lógicas, los otros nombres de una misma cosa y las pocas entradas que no son sesgos en absoluto.

Demasiada información

A tus sentidos llega mucho más de lo que jamás podrías procesar. Tu cerebro filtra sin piedad. Se queda con lo repetido, lo sorprendente, lo que cambia o lo que ya crees, y descarta el resto.

Ya visto y repetido · 12 sesgosNos fijamos en lo que ya está activo en la memoria o se repite a menudo

Recibimos mucha más información de la que podemos procesar, así que el cerebro usa como filtro lo que ya está activo en la memoria. Aquello con lo que nos hemos topado hace poco, muchas veces o con una emoción intensa probablemente vuelva a importar, de modo que ponerlo en primer plano ahorra tiempo y esfuerzo.

  • Heurística de disponibilidadTiene vídeo de 30 segundosUn atajo mental con el que juzgamos lo frecuente o probable que es algo según la facilidad con que nos vienen ejemplos a la mente. Los sucesos recientes, llamativos o cargados de emoción parecen más frecuentes de lo que son en realidad.
  • Sesgo atencionalNuestra atención tiende a irse hacia lo relacionado con nuestras preocupaciones, deseos o costumbres de ese momento, y el resto de la información pasa desapercibida. Aquello en lo que nos fijamos acaba determinando lo que creemos y lo que decidimos.
  • Efecto de la verdad ilusoriaLa tendencia a creer que una afirmación es cierta después de oírla varias veces. La repetición hace que nos resulte familiar y fácil de procesar, y confundimos esa facilidad con exactitud.
  • Efecto de mera exposiciónLa tendencia a que algo nos guste más solo porque ya nos hemos topado con ello antes. El contacto repetido hace que lo sintamos seguro y agradable, aunque no sepamos nada nuevo sobre ello.
  • Efecto de contextomemoriaEl entorno influye en cómo percibimos y recordamos las cosas. Una misma cosa puede verse, saber o sentirse distinta en otro ambiente, y los recuerdos que se formaron en un lugar pueden costar más de recuperar en otro.
  • Olvido dependiente de clavesmemoriaUn tipo de olvido en el que el recuerdo sigue guardado, pero no podemos llegar a él porque faltan las claves que estaban presentes cuando se formó. La pista, el olor, el lugar o la palabra adecuados pueden devolverlo de golpe. Es más una característica de la memoria que un sesgo, pero nos hace creer que hemos perdido cosas que todavía sabemos.
  • Memoria congruente con el ánimoLa tendencia a evocar los recuerdos que encajan con cómo nos sentimos en ese momento. Cuando estamos contentos recordamos con más facilidad los sucesos alegres, y cuando estamos decaídos, los tristes o dolorosos.
  • Ilusión de frecuenciaDespués de fijarnos en algo por primera vez, empezamos a verlo por todas partes y suponemos que se ha vuelto más común. Normalmente lo único que ha pasado es que nuestra atención se ha afinado para detectarlo. También se conoce como fenómeno Baader-Meinhof.
  • Fenómeno Baader-Meinhofotro nombreOtro nombre de la ilusión de frecuencia: la experiencia de toparte con algo una y otra vez justo después de descubrirlo. El curioso nombre viene de un lector de periódico que oyó hablar dos veces en un mismo día del grupo Baader-Meinhof, una organización armada de Alemania Occidental.
  • Brecha de empatíaLa tendencia a subestimar cuánto influyen en el comportamiento estados intensos como el hambre, el cansancio, la ira, el dolor o el deseo. Cuando estamos tranquilos, calculamos mal cómo actuaremos nosotros, o los demás, cuando esas sensaciones se disparen, y lo mismo ocurre a la inversa.
  • Sesgo de omisiónLa tendencia a juzgar las acciones dañinas como peores que las omisiones igual de dañinas. El daño que se produce por no hacer nada nos parece menos culpa nuestra, aunque el resultado sea el mismo o peor.
  • Falacia de la tasa baseTiene vídeo de 30 segundosEl error de pasar por alto lo común que es algo en general y centrarnos en los detalles concretos de un solo caso. Es una falacia de razonamiento que nos lleva a dar demasiado peso a los detalles llamativos y demasiado poco a las frías estadísticas.

Lo que destaca · 6 sesgosLo extraño, lo gracioso, lo visualmente llamativo o lo que tiene rasgos humanos destaca más que lo corriente y sin gracia

Lo insólito, lo divertido, lo emotivo o lo personal suele indicar algo que importa: una amenaza, una oportunidad o información sobre nosotros mismos. Prestarle más atención y darle un lugar destacado en la memoria nos ayuda a aprender rápido de los sucesos raros o importantes.

  • Efecto de lo extrañomemoriaLa tendencia a recordar mejor lo raro o absurdo que lo corriente. El efecto aparece sobre todo cuando los elementos extraños están mezclados con otros normales.
  • Efecto del humormemoriaLa tendencia a recordar mejor lo gracioso que lo que no tiene gracia. El humor capta la atención y nos hace procesar más la información, así que se nos queda grabada.
  • Efecto Von RestorffmemoriaLa tendencia a recordar el único elemento que destaca dentro de un grupo de elementos parecidos. Lo que se diferencia por el color, el tamaño, la forma o el tipo llama más la atención y se recuerda mejor que el resto.
  • Superioridad de las imágenesmemoriaLa tendencia a recordar mejor las imágenes que las palabras. Una explicación es que una imagen se guarda dos veces, como dibujo y como etiqueta, lo que le da a la memoria dos caminos para encontrarla.
  • Efecto de autorrelevanciamemoriaLa tendencia a recordar mejor la información que tiene que ver con nosotros. Relacionar un dato con nuestra propia vida le da más significado y más formas de engancharse a la memoria.
  • Sesgo de negatividadTiene vídeo de 30 segundosLa tendencia a que lo malo, como las críticas, las pérdidas o el peligro, nos afecte más que lo bueno de igual magnitud. Lo desagradable capta más la atención y se queda más tiempo en la memoria.

El cambio · 8 sesgosNotamos cuando algo cambia

Nuestros sentidos y nuestro juicio funcionan por comparación. Notar las diferencias respecto a un punto de partida, o respecto a lo que vino justo antes, es más rápido y barato que medir las cosas en términos absolutos, y a menudo son los cambios los que avisan de un peligro o de una oportunidad.

  • AnclajeTiene vídeo de 30 segundosLa tendencia a apoyarnos demasiado en la primera cifra o el primer dato que vemos al hacer un juicio. Las estimaciones posteriores se quedan demasiado cerca de ese punto de partida, aunque sea arbitrario.
  • ConservadurismoLa tendencia a corregir demasiado poco nuestras creencias cuando recibimos pruebas nuevas. Nos quedamos con nuestra opinión anterior y apenas la ajustamos, aunque la nueva información debería cambiarla mucho. El término no tiene nada que ver con la política.
  • Efecto de contrasteLa tendencia a juzgar algo como mejor o peor de lo que es porque acabamos de compararlo con algo muy distinto. La comparación altera nuestra percepción del tamaño, el precio, la calidad o el atractivo.
  • Sesgo de distinciónLa tendencia a ver dos opciones más distintas cuando las miramos una al lado de la otra que cuando las vivimos por separado. Pequeñas diferencias que parecen enormes al comparar a menudo no importan en el día a día.
  • Efecto de focalizaciónLa tendencia a dar demasiado peso a un solo aspecto de un suceso o de una decisión al prever cómo saldrá o lo felices que nos hará. Todo lo demás que importa se pierde de vista.
  • Efecto marcoTiene vídeo de 30 segundosLa tendencia a tomar decisiones distintas según cómo se presente la misma información, por ejemplo como una ganancia o como una pérdida. Los hechos son los mismos; solo cambia la forma de decirlo.
  • Ilusión monetariaLa tendencia a pensar en el dinero según la cifra que marca, olvidando lo que realmente permite comprar. Pasamos por alto la inflación y nos sentimos más ricos cuando recibimos más euros, aunque los precios hayan subido más deprisa.
  • Ley de Weber-Fechnerno es un sesgoUna ley de la percepción según la cual notamos los cambios en proporción a la cantidad de partida. Un cambio pequeño destaca sobre una cantidad pequeña, pero se pierde en una grande, y eso influye también en cómo valoramos el dinero y las cifras.

Confirma creencias · 13 sesgosNos atraen los detalles que confirman lo que ya creemos

Tener creencias estables nos permite actuar sin replantearnos todo cada vez. Dar prioridad a la información que encaja con lo que ya sabemos es rápido, protege nuestra sensación de tener razón y mantiene estable y coherente nuestra imagen del mundo.

  • Sesgo de confirmaciónTiene vídeo de 30 segundosLa tendencia a buscar, interpretar y recordar la información de forma que respalde lo que ya creemos. Lo que contradice nuestra opinión lo ignoramos, le buscamos una explicación que lo desactive o lo olvidamos.
  • Sesgo de congruenciaLa tendencia a poner a prueba una idea solo comprobando si se produce el resultado que predice, sin examinar otras explicaciones que podrían dar el mismo resultado. Es un pariente cercano del sesgo de confirmación que se manifiesta en la forma en que comprobamos las cosas.
  • Racionalización poscompraLa tendencia a convencernos de que algo que compramos valió lo que costó, sobre todo si era caro o tenía defectos. Exageramos sus virtudes y le restamos importancia a sus fallos para no sentir que nos equivocamos.
  • Sesgo de apoyo a la elecciónLa tendencia a recordar nuestras decisiones pasadas como mejores de lo que fueron. De la opción que elegimos recordamos más cosas buenas, y de las que descartamos, más cosas malas.
  • Percepción selectivaLa tendencia a que nuestras expectativas y creencias moldeen lo que de verdad vemos y oímos. Captamos lo que encaja con nuestra visión y filtramos lo que no, a menudo sin darnos cuenta.
  • Efecto de expectativa del observadorCuando un investigador u observador espera un resultado concreto, puede emitir sin darse cuenta señales, como el tono de voz, las pausas o las expresiones de la cara, que empujan hacia ese resultado a las personas o los animales que estudia. Así, el estudio parece mostrar lo que el observador esperaba.
  • Sesgo del experimentadorLa tendencia de los investigadores a dejar que sus expectativas influyan en cómo diseñan un estudio, recopilan los datos e interpretan o comunican los resultados. Se solapa con el efecto de expectativa del observador, y abarca también las decisiones que el investigador toma por su cuenta, como qué datos conservar y cuándo detenerse.
  • Efecto del observadorno es un sesgoEl hecho de que observar algo puede cambiarlo. En la vida diaria, la gente suele comportarse de otra manera cuando sabe que la están mirando, así que lo que observamos puede no reflejar la conducta habitual. Es más un problema de medición que un sesgo, y nos engaña cuando olvidamos tenerlo en cuenta. Una idea muy relacionada es el efecto Hawthorne.
  • Sesgo de expectativaLa tendencia a ver, oír o medir lo que esperamos y a dudar de la información que no encaja. Guarda una estrecha relación con el sesgo del experimentador y afecta a cualquiera que afronte una situación esperando un resultado concreto.
  • Efecto avestruzLa tendencia a evitar la información que tememos que sea mala. Su nombre viene del mito de que los avestruces esconden la cabeza en la arena. No enterarnos nos hace sentir mejor en el momento, pero deja que los problemas crezcan.
  • Validación subjetivaLa tendencia a aceptar una afirmación como cierta o acertada porque tiene un significado personal para nosotros. Está muy ligada al efecto Barnum, por el que descripciones vagas nos parecen hechas a nuestra medida.
  • Efecto de influencia continuadaLa tendencia de la información falsa a seguir influyendo en lo que pensamos incluso después de que alguien la haya desmentido. Puede que recordemos la corrección, pero la historia original sigue guiando nuestros juicios.
  • Reflejo de SemmelweisEl rechazo casi automático de pruebas nuevas porque contradicen creencias o prácticas establecidas. Debe su nombre a Ignaz Semmelweis, un médico del siglo XIX que descubrió que lavarse las manos salvaba la vida de las mujeres que acababan de dar a luz, un hallazgo que sus colegas desestimaron.

Defectos ajenos · 3 sesgosVemos los defectos ajenos con más facilidad que los propios

Nuestras intenciones, motivos y circunstancias los vemos desde dentro, mientras que de los demás solo vemos sus actos, desde fuera. Confiar en nuestra propia visión nos ayuda a actuar con seguridad y a estar alerta ante quien podría aprovecharse de nosotros.

  • Punto ciego de los sesgosLa tendencia a ver cómo los sesgos afectan al juicio de los demás mientras nos consideramos menos sesgados que el promedio. Aprender sobre los sesgos no siempre lo hace desaparecer.
  • Cinismo ingenuoLa tendencia a esperar que los demás sean más egoístas y parciales de lo que realmente son, mientras nos vemos a nosotros mismos como justos. Vemos interés propio en lo que hacen los demás incluso cuando hay otras explicaciones.
  • Realismo ingenuoLa creencia de que vemos el mundo de forma objetiva, tal como es, así que quien no está de acuerdo con nosotros debe de estar mal informado, ser irracional o tener sesgos. Olvidamos que nuestra experiencia y nuestros valores también moldean nuestra visión.

Falta de significado

Del mundo solo ves una parte, y aun así tienes que encontrarle sentido. Tu cerebro rellena los huecos con patrones, estereotipos, casos conocidos y suposiciones sobre lo que piensan los demás.

Historias y patrones · 13 sesgosTendemos a ver historias y patrones incluso con muy pocos datos

Nuestros antepasados sobrevivieron gracias a que detectaban patrones enseguida: un susurro en la hierba podía delatar a un depredador, y las nubes negras anunciaban lluvia. Rellenar los huecos con una historia verosímil nos permite actuar con poca información en lugar de quedarnos paralizados. Un cerebro que a veces ve un patrón que no existe pierde menos que uno que pasa por alto una amenaza real.

  • ConfabulaciónHay confabulación cuando la mente rellena un hueco de la memoria o del conocimiento con una historia inventada, y la persona se la cree sinceramente. Es un error honesto de la memoria, sin ninguna intención de mentir.
  • Ilusión de agrupamientoLa ilusión de agrupamiento es la tendencia a ver grupos o rachas con significado en datos que en realidad son aleatorios. El verdadero azar produce a menudo rachas y aglomeraciones, y las confundimos con señales de una causa oculta.
  • Insensibilidad al tamaño muestralLa insensibilidad al tamaño muestral consiste en juzgar un resultado sin tener en cuenta en cuántos casos se basa. Los grupos pequeños dan resultados extremos mucho más a menudo que los grandes y, aun así, les damos la misma credibilidad.
  • Desatención a la probabilidadLa desatención a la probabilidad consiste en no tener en cuenta lo probable que es algo cuando decidimos en situaciones de incertidumbre. Reaccionamos a lo mal o lo bien que nos haría sentir un resultado y tratamos igual una probabilidad minúscula que una moderada.
  • Falacia anecdóticafalaciaLa falacia anecdótica consiste en usar una historia personal o unos pocos ejemplos como prueba de una afirmación general, sin tener en cuenta pruebas más amplias. Un solo caso llamativo, aunque sea excepcional, puede convencer más que las estadísticas, sobre todo en temas que nos tocan la fibra, como la salud.
  • Ilusión de validezLa ilusión de validez es un exceso de confianza en un juicio cuando la información disponible cuenta una historia ordenada y coherente, aunque esa información prediga mal. La sensación de certeza nace de lo bien que encaja la historia, y dice poco sobre si es acertada.
  • Falacia del hombre enmascaradofalaciaLa falacia del hombre enmascarado es un error de razonamiento: das por hecho que dos cosas son distintas solo porque crees cosas distintas sobre cada una. Debe su nombre a este argumento: sé quién es mi padre, no sé quién es el hombre enmascarado, luego el hombre enmascarado no es mi padre.
  • Ilusión de lo recienteLa ilusión de lo reciente consiste en creer que una palabra, una costumbre o una moda es nueva cuando lleva mucho tiempo existiendo, simplemente porque tú empezaste a notarla hace poco. Está muy relacionada con la ilusión de frecuencia, por la que algo parece aparecer por todas partes en cuanto te fijas en ello.
  • Falacia del jugadorTiene vídeo de 30 segundosLa falacia del jugador consiste en creer que un suceso aleatorio es menos probable porque ha ocurrido mucho últimamente, o más probable porque hace tiempo que no ocurre. Los sucesos independientes, como lanzar una moneda, no tienen memoria: los resultados anteriores no cambian el siguiente.
  • Falacia de la mano calienteLa falacia de la mano caliente consiste en creer que quien está en racha tiene más probabilidades de seguir acertando, aunque cada intento sea en gran medida independiente. Es la imagen especular de la falacia del jugador. En el deporte sí parece haber algunas rachas reales, pero es fácil confundir una breve racha de suerte con una de verdad.
  • Correlación ilusoriaLa correlación ilusoria consiste en percibir un vínculo entre dos cosas que en realidad no tienen nada que ver, o ver un vínculo más fuerte del que existe. Suele ocurrir porque las veces en que ambas cosas coinciden se nos quedan grabadas, mientras que las demás se olvidan.
  • PareidoliaLa pareidolia consiste en ver imágenes o escuchar sonidos con significado, sobre todo caras y voces, en estímulos aleatorios o difusos. Se debe a que el cerebro está preparado para detectar caras enseguida, aunque a cambio dé alguna falsa alarma.
  • AntropomorfismoEl antropomorfismo consiste en atribuir rasgos, sentimientos o intenciones humanas a animales, objetos o fuerzas de la naturaleza. Nos ayuda a conectar con las cosas y a predecir cómo se comportarán, pero puede engañarnos sobre cómo funcionan en realidad.

Estereotipos · 12 sesgosAtribuimos rasgos a partir de estereotipos, generalidades y experiencias previas

Pocas veces tenemos toda la información sobre una persona o una situación, así que el cerebro rellena los huecos con lo que suele cumplirse en casos parecidos. Apoyarnos en categorías, reglas prácticas y fuentes de confianza nos ahorra muchísimo tiempo y esfuerzo. Durante casi toda la historia, seguir al grupo y fiarse de los mayores con experiencia era una apuesta segura.

  • Error de atribución grupalEl error de atribución grupal consiste en suponer que los rasgos de un miembro reflejan a todo el grupo, o que una decisión del grupo refleja lo que quiere cada uno de sus miembros. Trata al grupo como si pensara con una sola mente.
  • Error último de atribuciónEl error último de atribución consiste en explicar los actos negativos de un grupo ajeno por su carácter, y achacar sus buenas acciones a la suerte o a circunstancias especiales. Con nuestro propio grupo solemos hacer lo contrario.
  • Uso de estereotiposEl uso de estereotipos consiste en esperar que una persona tenga ciertos rasgos porque pertenece a un grupo, sin saber nada más de ella. Los estereotipos pueden ser positivos o negativos, y a menudo persisten aunque la persona no encaje en absoluto.
  • EsencialismoEl esencialismo es la creencia de que las categorías de personas o de cosas tienen un núcleo oculto e inmutable que las hace ser lo que son. Nos lleva a ver las diferencias entre grupos como fijas y naturales, y a pasar por alto cuánto las moldean las circunstancias.
  • Fijación funcionalLa fijación funcional es la incapacidad de ver un objeto como útil para algo distinto de su uso habitual. Bloquea soluciones creativas que aprovechan cosas conocidas de formas nuevas.
  • Efecto de credencial moralEl efecto de credencial moral, también llamado licencia moral, consiste en sentirse con más libertad para portarse mal después de haber hecho algo bueno o de haber demostrado que uno es buena persona. Las buenas acciones pasadas se convierten en una especie de crédito que parece disculpar un desliz posterior.
  • Hipótesis del mundo justoLa hipótesis del mundo justo es la creencia de que el mundo es justo y que, por lo general, cada cual recibe lo que se merece. Nos lleva a culpar a las víctimas de sus desgracias y a suponer que quienes triunfan se han ganado todo lo que tienen.
  • Argumento de la falaciafalaciaEl argumento de la falacia consiste en concluir que una afirmación tiene que ser falsa porque el razonamiento que la defendía era defectuoso. Pero un mal argumento puede llevar igualmente a una conclusión verdadera.
  • Sesgo de autoridadTiene vídeo de 30 segundosEl sesgo de autoridad consiste en dar a la opinión de una figura de autoridad más peso del que justifican las pruebas, y dejarse convencer o dirigir por ella con más facilidad. Puede extenderse a temas muy alejados de lo que esa persona domina de verdad.
  • Sesgo de automatizaciónEl sesgo de automatización consiste en fiarse demasiado de las sugerencias de los sistemas automáticos, como el GPS, el corrector ortográfico o las alertas de un programa, incluso cuando se equivocan. Podemos llegar a ignorar la información que los contradice o dejar de revisar lo que hace la máquina.
  • Efecto de arrastreTiene vídeo de 30 segundosEl efecto de arrastre consiste en adoptar una creencia o un comportamiento porque mucha otra gente lo hace. La popularidad empieza a parecer una prueba de que algo es correcto o bueno.
  • Efecto placebono es un sesgoEl efecto placebo es una mejora real en cómo se siente alguien tras recibir un tratamiento inactivo, porque espera que le ayude. Es más un efecto de expectativa que un sesgo, y demuestra que las creencias pueden influir en cómo vivimos síntomas como el dolor o las náuseas.

Lo familiar es mejor · 9 sesgosNos parecen mejores las cosas y las personas que conocemos o apreciamos

Fiarnos de las personas y las cosas que conocemos suele ser seguro: si nos resultan familiares es porque ya hemos tratado con ellas sin sufrir ningún daño. Favorecer a nuestro propio grupo ayudó a nuestros antepasados a cooperar con las personas de las que dependían. Y preferir lo cercano y conocido nos ahorra el esfuerzo de juzgarlo todo desde cero.

  • Sesgo de homogeneidad exogrupalEl sesgo de homogeneidad exogrupal consiste en ver a los miembros de otros grupos como si fueran todos iguales, y a los del propio grupo como individuos muy distintos entre sí.
  • Efecto de otra razaEl efecto de otra raza es la tendencia a reconocer con más facilidad las caras de la propia raza que las de otras. Depende en parte de cuánta experiencia ha tenido cada persona con distintos tipos de caras, sobre todo en la infancia, y practicar para distinguirlas puede reducirlo.
  • Sesgo endogrupalEl sesgo endogrupal consiste en favorecer a los miembros del propio grupo frente a los de fuera a la hora de confiar, ayudar, recompensar y juzgar. Hasta los grupos formados por un motivo trivial, como un sorteo, pueden desencadenarlo.
  • Efecto haloTiene vídeo de 30 segundosEl efecto halo consiste en dejar que un rasgo positivo, como el atractivo físico o el encanto, condicione tu opinión sobre otros rasgos de esa persona que no tienen nada que ver. Cuando ocurre lo contrario y un solo rasgo negativo lo tiñe todo, a veces se habla de efecto de los cuernos.
  • Efecto animadoraEl efecto animadora es la tendencia a que las personas parezcan más atractivas en grupo que cuando se las ve solas. Una explicación es que el cerebro hace una especie de promedio de las caras del grupo, y las caras promedio suelen resultar más agradables a la vista.
  • Efecto de positividadEl efecto de positividad es la tendencia, que se acentúa con la edad, a prestar más atención a la información positiva que a la negativa y a recordarla mejor. Puede favorecer el bienestar, pero también hacer que pasemos por alto las advertencias.
  • Síndrome de «no inventado aquí»El síndrome de «no inventado aquí» consiste en rechazar o menospreciar ideas, productos o conocimientos porque vienen de fuera del propio equipo, empresa o grupo. Es habitual en las organizaciones muy orgullosas de su propio trabajo.
  • Devaluación reactivaLa devaluación reactiva consiste en valorar menos una propuesta porque viene de un adversario o de alguien a quien ves en el bando contrario. La misma oferta parece más atractiva cuando procede de una fuente neutral o amistosa.
  • Efecto del camino conocidoEl efecto del camino conocido consiste en subestimar cuánto se tarda en los trayectos habituales y sobrestimar cuánto se tarda en los desconocidos. Una posible explicación es que los trayectos conocidos parecen más cortos porque requieren menos atención.

Números más simples · 9 sesgosSimplificamos probabilidades y números para que sea más fácil pensar en ellos

Al cerebro se le dan bien las cantidades pequeñas y concretas, pero le cuestan los números grandes, las fracciones y las probabilidades. Redondear, agrupar y etiquetar nos permite decidir rápido sin hacer cuentas. Para la mayoría de las decisiones cotidianas, basta con una respuesta aproximada.

  • Contabilidad mentalLa contabilidad mental consiste en tratar el dinero de forma distinta según de dónde venga o a qué «presupuesto» mental pertenezca, aunque cada euro valga lo mismo. Puede ayudar a organizar los gastos, pero también lleva a malas decisiones en conjunto.
  • Apelación a la probabilidadfalaciaLa apelación a la probabilidad es una falacia lógica que da algo por seguro solo porque es posible o probable. Salta del «esto podría pasar» al «esto va a pasar».
  • Sesgo de normalidadEl sesgo de normalidad consiste en suponer que, como nunca te ha pasado una catástrofe, no te va a pasar, y en subestimar lo grave que sería si ocurriera. Puede hacer que la gente tarde en reaccionar ante avisos claros.
  • Ley de Murphyno es un sesgoLa ley de Murphy es el dicho «si algo puede salir mal, saldrá mal». Es más un refrán humorístico que un sesgo, y refleja cómo los fallos se nos quedan grabados mientras pasamos por alto las muchas veces en que todo sale bien.
  • Sesgo de suma ceroEl sesgo de suma cero consiste en suponer que lo que gana uno tiene que perderlo otro, incluso cuando ambos podrían salir beneficiados. Muchas situaciones, como el comercio, la amistad o el aprendizaje, pueden crear valor para todos los implicados.
  • Sesgo de supervivenciaTiene vídeo de 30 segundosEl sesgo de supervivencia consiste en sacar conclusiones solo de las personas o las cosas que superaron algún filtro, sin tener en cuenta las que no lo superaron. Los fracasos que faltan suelen contener la información más importante.
  • Efecto de subaditividadEl efecto de subaditividad consiste en juzgar que la probabilidad de un suceso en su conjunto es menor que la suma de las probabilidades de sus partes. Al dividir un suceso en piezas detalladas, cada pieza parece más probable, así que las piezas suman más que el todo.
  • Efecto de denominaciónEl efecto de denominación consiste en que gastamos el dinero con menos facilidad cuando lo tenemos en billetes grandes que cuando tenemos la misma cantidad en billetes pequeños o monedas. Una vez que cambiamos un billete grande, el dinero parece más fácil de gastar.
  • Número mágico 7±2memoriaEl «mágico número siete, más o menos dos» es una idea clásica del psicólogo George Miller: podemos retener a la vez unos siete elementos en la memoria a corto plazo. Investigaciones posteriores apuntan a que el límite real está más cerca de cuatro bloques, y en todo caso describe un límite de la memoria más que un sesgo.

Leer mentes · 6 sesgosCreemos saber lo que piensan los demás

La vida social depende de adivinar lo que los demás piensan y sienten. Usar nuestra propia mente como modelo de las ajenas es rápido y a menudo se acerca bastante, porque las personas tenemos mucho en común. Así nuestros antepasados podían anticipar lo que harían amigos y rivales sin necesidad de preguntar.

  • Ilusión de transparenciaLa ilusión de transparencia consiste en sobrestimar lo bien que los demás pueden leer tus pensamientos y sentimientos. Tu estado interior te parece evidente, así que das por hecho que se nota desde fuera.
  • Maldición del conocimientoTiene vídeo de 30 segundosLa maldición del conocimiento es la dificultad para imaginar qué es no saber algo una vez que lo sabes. Los expertos a menudo explican mal las cosas porque olvidan lo que los principiantes aún no saben.
  • Efecto focoTiene vídeo de 30 segundosEl efecto foco consiste en sobrestimar cuánto se fijan los demás en tu aspecto, tus errores y tu comportamiento. Como eres el centro de tu propio mundo, das por hecho que también eres el centro del mundo de los demás.
  • Error del incentivo extrínsecoEl error del incentivo extrínseco consiste en suponer que a los demás les mueven sobre todo las recompensas externas, como el dinero y los beneficios, mientras que a ti te mueven las internas, como aprender o encontrarle sentido a lo que haces.
  • Ilusión de agencia externaLa ilusión de agencia externa consiste en creer que una preferencia o una sensación agradable que en realidad has creado tú se debe a alguna fuerza externa y sabia, como el destino, un experto o un guía. Subestimamos cuánto se adapta nuestra propia mente para sacar el mejor partido de una situación.
  • Ilusión de conocimiento asimétricoLa ilusión de conocimiento asimétrico consiste en creer que entiendes a los demás mejor de lo que ellos te entienden a ti. También se da entre grupos: cada bando cree ver a través del otro, mientras se siente incomprendido.

Proyectarnos · 14 sesgosProyectamos lo que hoy pensamos y suponemos sobre el pasado y el futuro

Imaginar el pasado y el futuro es difícil, así que el cerebro usa el presente como plantilla. Suponer que las cosas seguirán más o menos como ahora es una guía rápida y, por lo general, útil. Darles sentido a los hechos una vez ocurridos también nos ayuda a sacar lecciones y a sentir que tenemos el control.

  • Sesgo de autoconsistenciaEl sesgo de autoconsistencia consiste en recordar tus actitudes y comportamientos pasados como más parecidos a los actuales de lo que realmente eran. Reescribimos en silencio nuestra propia historia, de modo que parece que siempre hemos sido los mismos.
  • Sesgo de contenciónEl sesgo de contención consiste en sobrestimar tu capacidad para resistir la tentación. Quienes creen tener mucho autocontrol se exponen más a menudo a situaciones tentadoras, y luego ceden.
  • Sesgo de proyecciónEl sesgo de proyección consiste en sobrestimar hasta qué punto tu yo futuro compartirá los gustos, los sentimientos y las necesidades de tu yo actual. También puede referirse a suponer que los demás comparten tu forma de ver las cosas en este momento.
  • Sesgo proinnovaciónEl sesgo proinnovación es la creencia de que una nueva tecnología o idea debe adoptarse de forma generalizada sin examinar sus límites ni sus inconvenientes. Sus defensores sobrevaloran su utilidad y restan importancia a sus problemas.
  • Sesgo del ahorro de tiempoEl sesgo del ahorro de tiempo consiste en calcular mal cuánto tiempo se ahorra yendo más rápido. Sobrestimamos el tiempo que ganamos al acelerar desde una velocidad que ya es alta, y lo subestimamos al acelerar desde una velocidad baja.
  • Falacia de la planificaciónTiene vídeo de 30 segundosLa falacia de la planificación consiste en subestimar cuánto tiempo llevará una tarea, y a menudo cuánto costará, incluso cuando tareas parecidas se alargaron en el pasado. Nos imaginamos el camino sin tropiezos, el mejor de los casos, y nos olvidamos de los retrasos.
  • Sesgo de pesimismoEl sesgo de pesimismo consiste en sobrestimar la probabilidad de que te pasen cosas malas. Es lo contrario del sesgo de optimismo y es más frecuente en personas con depresión o ansiedad.
  • Sesgo de impactoEl sesgo de impacto consiste en sobrestimar con qué intensidad y durante cuánto tiempo te afectarán emocionalmente los acontecimientos futuros. Nos adaptamos a las buenas y a las malas noticias más deprisa de lo que esperamos.
  • DeclinismoEl declinismo es la creencia de que una sociedad o una institución va cada vez a peor. A menudo nace de comparar un recuerdo entrañable del pasado con los problemas del presente.
  • Suerte moralno es un sesgoLa suerte moral consiste en juzgar a las personas como más o menos culpables según unos resultados que no dependían de ellas. Dos personas pueden tomar la misma decisión y, sin embargo, culpamos con mucha más dureza a aquella cuya decisión, por azar, salió mal.
  • Sesgo de resultadoEl sesgo de resultado consiste en juzgar una decisión por cómo salió y no por lo sensata que era en el momento de tomarla. Una mala decisión puede tener suerte, y una buena puede fracasar.
  • Sesgo retrospectivoTiene vídeo de 30 segundosEl sesgo retrospectivo es la sensación, cuando algo ya ha pasado, de que sabías desde el principio que iba a pasar. Una vez que conocemos el resultado, nos parece mucho más previsible de lo que era en realidad.
  • Retrospección rosadaLa retrospección rosada consiste en recordar acontecimientos pasados como más agradables de lo que te parecieron mientras los vivías. Las pequeñas molestias se borran de la memoria y los buenos momentos permanecen.
  • Efecto telescopioEl efecto telescopio consiste en situar mal los acontecimientos en el tiempo, de modo que los lejanos parecen más recientes de lo que fueron y los recientes parecen más lejanos. Es un error de memoria que puede distorsionar encuestas y cronologías personales.

Prisa por actuar

Rara vez tienes el tiempo o la información para tener certeza, y esperar también tiene su costo. Tu cerebro te da más confianza, prefiere lo cercano y lo simple, y se aferra a lo que ya empezaste.

Confianza para actuar · 21 sesgosPara actuar, necesitamos confiar en que podemos influir y sentir que lo que hacemos importa

Para hacer cualquier cosa necesitamos creer, aunque sea un poco, que nuestras decisiones cuentan y que seremos capaces de sacarlas adelante. Una pizca de confianza de más nos pone en marcha, nos ayuda a seguir después de los tropiezos y protege nuestra autoestima y nuestra posición dentro del grupo.

  • Efecto de exceso de confianzaNuestra confianza en lo que juzgamos suele superar lo que de verdad acertamos. Nos sentimos más seguros de lo que justifica nuestro historial.
  • Sesgo de deseabilidad socialLa tendencia a dar una imagen favorable de nosotros mismos, contando de más lo que hacemos bien y de menos lo que hacemos mal. Se nota mucho en encuestas, entrevistas y cualquier otro caso en el que informamos sobre nuestra propia conducta.
  • Efecto de la tercera personaLa creencia de que los mensajes de los medios, la publicidad y la propaganda influyen más en los demás que en nosotros.
  • Efecto de falso consensoLa tendencia a sobrestimar cuánta gente comparte nuestras opiniones, hábitos y valores. Damos por hecho que nuestra forma de ver las cosas es la normal.
  • Efecto difícil-fácilLa tendencia a confiar demasiado en nosotros mismos en las tareas difíciles y demasiado poco en las fáciles. Nuestra impresión de lo bien que lo hemos hecho no se ajusta lo suficiente a lo difícil que era de verdad la tarea.
  • Efecto Lake Wobegonotro nombreLa tendencia de la mayoría de los miembros de un grupo a situarse por encima de la media del grupo, algo que no puede ser cierto para todos. Debe su nombre a un pueblo ficticio donde «todos los niños están por encima de la media», y es otro nombre de la superioridad ilusoria.
  • Efecto Dunning-KrugerTiene vídeo de 30 segundosQuien tiene poca habilidad en un campo tiende a sobrestimar su capacidad, mientras que los más competentes a menudo se subestiman al compararse con los demás. Dunning y Kruger sostuvieron que los principiantes no ven sus propios errores porque detectarlos exige los mismos conocimientos que evitarlos.
  • Sesgo egocéntricoLa tendencia a apoyarnos demasiado en nuestro propio punto de vista, lo que incluye recordar nuestro papel en lo que hicimos con otros como más grande o mejor de lo que fue.
  • Sesgo de optimismoTiene vídeo de 30 segundosLa tendencia a creer que tenemos menos probabilidades que los demás de sufrir cosas malas, como una enfermedad, un accidente o un divorcio, y más de disfrutar de las buenas.
  • Efecto Forerotro nombreLa tendencia a considerar muy acertadas, en nuestro caso concreto, descripciones de la personalidad vagas y generales. Debe su nombre al psicólogo Bertram Forer, que lo demostró con un test de personalidad, y es otro nombre del efecto Barnum.
  • Efecto BarnumAceptamos como una descripción precisa de nosotros mismos afirmaciones vagas que podrían valer para casi cualquiera. También se llama efecto Forer, y debe su nombre al empresario del espectáculo P.T. Barnum y a la idea de ofrecer «algo para todos».
  • Sesgo de autoservicioLa costumbre de atribuirnos el mérito de nuestros éxitos y culpar de nuestros fracasos a factores externos. Protege nuestra autoestima.
  • Sesgo actor-observadorLa tendencia a explicar lo que hacemos nosotros por la situación, y lo que hacen los demás por su carácter. Está muy relacionado con el error fundamental de atribución.
  • Ilusión de controlLa tendencia a creer que podemos influir en resultados que en realidad escapan a nuestro control, como los sucesos que dependen del azar.
  • Superioridad ilusoriaLa tendencia a sobrestimar nuestras cualidades y capacidades en comparación con los demás. El efecto Lake Wobegon es otro nombre para lo mismo.
  • Error fundamental de atribuciónTiene vídeo de 30 segundosLa tendencia a explicar la conducta de los demás por su personalidad, quitando importancia a la situación en la que se encuentran.
  • Hipótesis de atribución defensivaLa tendencia a repartir la culpa de un modo que nos proteja de la sensación de que nosotros también podríamos sufrir, o causar, el mismo daño. Cuanto más grave es el resultado, más culpamos a quien lo provocó, y culpamos menos a una víctima cuando se parece a nosotros.
  • Sesgo de atribución de rasgosLa tendencia a vernos a nosotros mismos como flexibles y cambiantes en personalidad, estado de ánimo y conducta, y a los demás como fijos y predecibles.
  • Justificación del esfuerzoLa tendencia a valorar más un resultado porque nos costó mucho trabajo o sufrimiento conseguirlo. Así aliviamos la incomodidad de pensar que el esfuerzo quizá no sirvió de nada.
  • Compensación del riesgono es un sesgoLa tendencia a arriesgarnos más cuando nos sentimos más seguros y a tener más cuidado cuando nos sentimos más en peligro. Por eso las medidas de seguridad pueden perder parte de su beneficio.
  • Efecto Peltzmanotro nombreOtro nombre de la compensación del riesgo, que se usa a menudo al hablar de normas y regulaciones de seguridad: cuando una ley hace más segura una actividad, la gente puede volverse menos prudente y anular parte de la mejora. Debe su nombre al economista Sam Peltzman.

El aquí y ahora · 3 sesgosPara no perder el foco, damos prioridad a lo inmediato y cercano que tenemos delante

La atención y la energía son limitadas, así que el cerebro da prioridad a lo que está aquí, ocurre ahora y nos toca de cerca. Lo que vemos con claridad o podemos imaginar con detalle parece más real y urgente que lo lejano o abstracto. Reaccionar rápido a la recompensa o a la amenaza que teníamos delante solía importar más que planificar un futuro lejano.

  • Descuento hiperbólicoTiene vídeo de 30 segundosLa tendencia a preferir claramente una recompensa pequeña ahora a una mayor más adelante, y la atracción del «ahora» crece bruscamente a medida que la recompensa se acerca. Explica por qué hacemos planes sensatos para el futuro y luego los abandonamos cuando llega el momento.
  • Apelación a la novedadfalaciaUn error de razonamiento por el que damos por hecho que una idea, un producto o un método es mejor solo porque es nuevo. Es la otra cara de creer que lo de siempre es lo mejor por ser tradicional.
  • Efecto de la víctima identificableLa tendencia a conmovernos más, y a dar más, por una persona concreta con nombre y cara que por un gran grupo de personas anónimas con la misma necesidad.

Terminar lo empezado · 13 sesgosPara sacar las cosas adelante, tendemos a terminar aquello en lo que ya hemos invertido tiempo y energía

Terminar lo que empezamos suele ser una buena estrategia: un cerebro que tirara la toalla ante cada bache nunca acabaría nada. Valorar lo que ya tenemos, lo que hemos construido y lo que nos ha costado esfuerzo nos mantiene comprometidos y protege nuestros recursos. Perder lo que tenemos puede doler más de lo que alegra ganar lo mismo, así que ser prudentes ante las pérdidas a menudo tiene sentido.

  • Falacia del costo hundidoTiene vídeo de 30 segundosLa tendencia a seguir con algo por el tiempo, el dinero o el esfuerzo que ya hemos invertido, aunque continuar cueste más de lo que aporta. Lo gastado no se recupera, así que no debería guiar las decisiones futuras.
  • Escalada irracionalotro nombreLa tendencia a seguir aumentando lo que invertimos en una decisión perdedora para justificar lo que ya hemos puesto, a menudo en un contexto de competencia. Es otro nombre de la escalada de compromiso y está muy relacionada con la falacia del costo hundido.
  • Escalada de compromisoUn patrón por el que personas u organizaciones siguen apoyando un rumbo que fracasa porque ya se han comprometido con él, a menudo para no admitir un error. También se conoce como escalada irracional y guarda una estrecha relación con la falacia del costo hundido.
  • Efecto de generaciónmemoriaUn efecto de memoria: recordamos mejor la información cuando la producimos nosotros mismos que cuando simplemente la leemos o la oímos. Ayuda a aprender, y es una de las razones por las que recordamos mejor nuestras ideas que las de los demás.
  • Aversión a la pérdidaTiene vídeo de 30 segundosLa tendencia a sentir el dolor de perder algo con más intensidad que el placer de ganar algo del mismo valor. Perder 50 € suele sentar peor de lo bien que sienta encontrarse 50 €.
  • Efecto IKEATiene vídeo de 30 segundosLa tendencia a valorar más las cosas cuando hemos ayudado a construirlas o crearlas, aunque el resultado sea imperfecto. Debe su nombre a la tienda de muebles cuyos productos tienen que armar los propios compradores.
  • Sesgo de unidadLa tendencia a considerar que una ración, un plato o una pieza es la cantidad justa que hay que terminar, sea cual sea su tamaño. Solemos acabarnos el envase que tengamos delante.
  • Sesgo de riesgo ceroLa tendencia a preferir eliminar por completo un riesgo pequeño antes que reducir mucho un riesgo mayor. Eliminar un peligro nos deja más tranquilos que reducirlo, aunque reducirlo ayude más.
  • Efecto disposiciónLa tendencia a vender demasiado pronto lo que ha subido de valor y a aferrarnos demasiado tiempo a lo que ha bajado, con la esperanza de recuperar lo invertido.
  • Efecto de pseudocertezaLa tendencia a dar por seguro un resultado que solo es seguro dentro de una de las etapas de una situación que tiene varias. Sobrevaloramos las opciones que eliminan el riesgo en un paso, aunque el resultado global siga siendo incierto.
  • Efecto de dificultad de procesamientomemoriaUn efecto de memoria: solemos recordar mejor la información que nos cuesta más entender, porque pensamos en ella más a fondo. Ayuda a aprender, pero también puede hacer que se nos queden grabados detalles que nos costó mucho entender, aunque no sean los más importantes.
  • Efecto dotaciónTiene vídeo de 30 segundosLa tendencia a valorar más algo solo porque es nuestro. La gente suele pedir mucho más por desprenderse de un objeto de lo que pagaría por comprarlo.
  • Efecto contraproducenteLa tendencia de algunas personas, cuando se les muestran pruebas en contra de una creencia muy arraigada, a aferrarse a ella con más fuerza todavía. Estudios posteriores y más amplios vieron que esto es raro: las correcciones suelen acercar a la gente a los hechos, aunque sea un poco, incluso en temas polémicos.

Autonomía y estatus · 6 sesgosPara evitar errores, procuramos conservar la autonomía y el estatus en el grupo, y evitamos las decisiones irreversibles

Mantener nuestra libertad de elección y nuestra posición en el grupo nos protege de que se aprovechen de nosotros o nos dejen de lado. Quedarnos con lo que ya funciona y evitar decisiones que no se pueden deshacer limita los daños de un error. Seguramente estas tendencias ayudaron a salir adelante en grupos pequeños, donde perder estatus o cometer un error caro podía ser grave.

  • Justificación del sistemaLa tendencia a defender y justificar el orden social, económico o político existente, incluso cuando va en contra de nuestros propios intereses. Hace que el sistema actual parezca justo y natural.
  • Psicología inversano es un sesgoUna táctica de persuasión en la que alguien defiende lo contrario de lo que quiere, contando con que la otra persona se resista y acabe haciendo lo que buscaba. Funciona porque despierta la reactancia, y nos influye más cuando no nos damos cuenta.
  • Reactanciano es un sesgoEl impulso de hacer lo contrario de lo que alguien quiere cuando sentimos que amenazan nuestra libertad de elegir. Cuanto más nos presionan, más nos resistimos.
  • Efecto señueloTiene vídeo de 30 segundosNuestra elección entre dos opciones tiende a cambiar cuando se añade una tercera claramente peor. La nueva opción hace que una de las dos originales parezca mejor en comparación.
  • Sesgo de comparación socialLa tendencia a sentir antipatía o rivalidad hacia quienes parecen mejores que nosotros en algo, lo que puede llevarnos a frenarlos. Aparece a menudo en las decisiones de contratación y de ascensos.
  • Sesgo del statu quoTiene vídeo de 30 segundosLa preferencia por dejar las cosas como están, aunque un cambio fuera mejor. La situación actual se convierte en el punto de referencia, y cualquier cambio parece un riesgo.

Simple y completo · 10 sesgosPreferimos las opciones que parecen sencillas y la información completa a las opciones complejas y ambiguas

Las opciones sencillas y claras se entienden antes y es más fácil actuar sobre ellas, y cuando hay poco tiempo esa rapidez importa. Las probabilidades conocidas y la información completa dan más seguridad porque nos permiten prever lo que va a pasar. Preferir la opción clara a menudo nos ahorra un esfuerzo que malgastaríamos en acertijos sin solución.

  • Sesgo de ambigüedadLa tendencia a evitar las opciones en las que no se conocen las probabilidades de que todo salga bien y a elegir en su lugar las de probabilidades conocidas, aunque la opción desconocida pueda ser mejor.
  • Sesgo de informaciónLa tendencia a buscar más información aunque no pueda cambiar lo que vamos a hacer. Los datos de más pueden dar sensación de avance cuando en realidad solo retrasan la decisión.
  • Sesgo de creenciaLa tendencia a juzgar un argumento según estemos de acuerdo o no con su conclusión, en lugar de fijarnos en si su razonamiento se sostiene. Un argumento débil parece sólido si su conclusión nos resulta creíble.
  • Efecto de la rima como razónLa tendencia a juzgar una afirmación como más exacta o verdadera cuando rima. El sonido hace que sea más fácil de procesar, y esa facilidad nos parece verdad.
  • Efecto del cobertizo de bicisotro nombreLa tendencia de los grupos a dedicar mucho tiempo a detalles pequeños y fáciles de entender mientras despachan a toda prisa los asuntos complejos e importantes. Es otro nombre de la ley de la trivialidad, y viene del ejemplo de un comité que discute largo y tendido sobre un cobertizo para bicis y aprueba en un momento una central nuclear.
  • Ley de la trivialidadno es un sesgoUna observación de C. Northcote Parkinson: los grupos dedican demasiado tiempo a los asuntos triviales y demasiado poco a los grandes y complejos, de modo que el tiempo que se dedica a un tema puede reducirse a medida que aumenta su costo. También se llama efecto del cobertizo de bicis.
  • Efecto DelmoreLa tendencia a fijar objetivos claros y detallados para las tareas menos importantes y dejar en el aire nuestras metas más importantes. Las grandes metas son difíciles e incómodas de definir, así que nos entretenemos con las fáciles.
  • Falacia de la conjunciónEl error de considerar más probable una combinación concreta de sucesos que uno solo de ellos. Añadir detalles hace que una historia parezca más creíble, pero también la vuelve menos probable.
  • Navaja de Ockhamno es un sesgoUn principio para resolver problemas según el cual, entre varias explicaciones posibles, conviene preferir por lo general la que menos suposiciones necesita. Es una regla práctica útil, pero si nos apoyamos demasiado en ella acabamos prefiriendo una explicación simple incluso cuando las pruebas apuntan a otra más compleja.
  • Efecto «menos es mejor»Una inversión de preferencias: si juzgamos por separado una opción más pequeña o más barata, la preferimos, pero si comparamos las dos una al lado de la otra, gana la más grande o mejor. Sin una comparación, juzgamos por pistas fáciles, como lo lleno o completo que parece algo.

¿Qué debemos recordar?

No puedes guardarlo todo, así que la memoria se queda con lo que parece útil para más adelante. Tu cerebro guarda generalidades, picos y finales, y después retoca los detalles sin que te des cuenta.

Recuerdos editados · 6 sesgosEditamos y reforzamos algunos recuerdos a posteriori

La memoria se reconstruye cada vez que recordamos algo, y eso nos permite actualizar lo que sabemos con información nueva. Volver a un recuerdo también lo refuerza, así que lo que repasamos a menudo acaba siendo lo que tenemos más a mano. De este modo nuestro conocimiento se mantiene al día sin tener que guardar cada versión de cada suceso.

  • Atribución errónea de recuerdosRecordamos bien un dato o un rostro, pero lo asociamos a una fuente, un momento o un lugar equivocados. Es un término general que abarca la confusión de la fuente, la criptomnesia y algunos falsos recuerdos.
  • Confusión de la fuenteConfundimos de dónde viene un recuerdo; por ejemplo, tomamos algo que nos contaron, que leímos o que imaginamos por algo que vivimos en persona. Es un tipo concreto de atribución errónea de recuerdos.
  • CriptomnesiaUn recuerdo olvidado vuelve a la mente sin parecer un recuerdo, y lo tomas por una idea nueva y tuya. Es una forma de atribución errónea de recuerdos y puede llevar a copiar sin querer.
  • Falso recuerdoRecordamos algo que nunca ocurrió, o recordamos un hecho real de forma muy distinta a como fue. Los falsos recuerdos pueden parecer tan vívidos y seguros como los verdaderos.
  • SugestionabilidadTendemos a adoptar ideas que nos sugieren otros, como las pistas escondidas en preguntas que ya insinúan la respuesta, y luego las recordamos como parte de lo que pasó de verdad. Los niños pequeños son especialmente propensos a ello.
  • Efecto de espaciadomemoriaRecordamos mejor y durante más tiempo lo que estudiamos en varias sesiones cortas repartidas en el tiempo que si concentramos el mismo estudio en una sola sesión intensiva. Es un efecto de memoria útil.

Generalidades · 6 sesgosDescartamos los detalles para formarnos ideas generales

Sería imposible guardar los detalles de cada persona y cada suceso con los que nos cruzamos, así que el cerebro reduce la experiencia a categorías y resúmenes aproximados. Gracias a ellos podemos hacer conjeturas rápidas y con poco esfuerzo sobre personas y situaciones nuevas. Aferrarnos a las malas experiencias, mientras el dolor antiguo se suaviza, también nos ayudó a aprender del peligro sin que nos aplastara.

  • Asociaciones implícitasVínculos automáticos en la memoria entre dos ideas, como una marca y una sensación o un grupo y un rasgo, que moldean nuestras reacciones rápidas sin que nos demos cuenta. Pueden no coincidir con las opiniones que sostenemos de forma consciente, y los investigadores suelen medirlos por la rapidez con que la gente empareja palabras o imágenes.
  • Estereotipos implícitosCreencias inconscientes que vinculan a un grupo social con ciertos rasgos y guían cómo juzgamos a cada persona de ese grupo. Son un tipo de asociación implícita y pueden chocar con las opiniones justas que defendemos abiertamente.
  • Sesgo estereotípicoLa memoria se desliza hacia los estereotipos: recordamos los detalles que encajan con lo que esperamos de un grupo y olvidamos o cambiamos los que no.
  • PrejuicioUn juicio o sentimiento formado de antemano, normalmente negativo, sobre una persona solo por pertenecer a un grupo, ya sea por su raza, religión, género, edad o nacionalidad. Tiñe lo que notamos y recordamos de los miembros de ese grupo y cómo los tratamos.
  • Sesgo de negatividadTiene vídeo de 30 segundosLas experiencias y la información negativas nos pesan más que las positivas de la misma magnitud. En la memoria, los sucesos desagradables suelen recordarse con más fuerza y más detalle que los agradables.
  • Sesgo del afecto que se desvaneceCon el tiempo, las emociones ligadas a los recuerdos desagradables se apagan más rápido que las ligadas a los agradables. Eso nos ayuda a sobrellevar las cosas y a pasar página, pero puede hacer que las dificultades pasadas parezcan más leves de lo que fueron en realidad.

Lo esencial · 13 sesgosReducimos los sucesos y las listas a lo esencial

No podemos tener presentes todos los momentos de una experiencia ni todos los elementos de una lista. El cerebro se queda con unas pocas piezas destacadas, como el momento más intenso, el final o los primeros y últimos elementos, y deja que representen el conjunto. Así los recuerdos ocupan poco y se usan con rapidez.

  • Regla del pico y el finalTiene vídeo de 30 segundosJuzgamos una experiencia pasada sobre todo por cómo la vivimos en su momento más intenso y al final. El promedio de todos los demás momentos cuenta mucho menos.
  • Nivelación y acentuaciónSon dos formas en que cambia un recuerdo cuando lo evocamos y lo contamos una y otra vez: la nivelación elimina o suaviza detalles, y la acentuación elige unos pocos y los hace resaltar más. Con el tiempo, las historias se vuelven más simples y más dramáticas.
  • Efecto de desinformaciónNuestro recuerdo de un suceso se vuelve menos preciso cuando más tarde recibimos información engañosa sobre él, como noticias, relatos de otras personas o la forma de plantear una pregunta. Los detalles nuevos se mezclan con el recuerdo original sin que lo notemos.
  • Desatención a la duraciónCuando juzgamos lo buena o mala que fue una experiencia, damos poco peso a cuánto duró. Está muy relacionada con la regla del pico y el final.
  • Efecto de recuerdo serialmemoriaSon los patrones que mostramos al intentar recordar una secuencia en su orden original: los primeros elementos vuelven con más fiabilidad, y la mayoría de los errores consisten en intercambiar elementos que estaban cerca. Está muy relacionado con el efecto de posición serial.
  • Efecto de la longitud de la listamemoriaCuanto más larga es una lista, menor es la proporción de elementos que recordamos, aunque en total quizá recordemos algunos más.
  • Efecto de modalidadmemoriaRecordamos mejor los últimos elementos de una lista cuando los oímos en voz alta que cuando los leemos. Al oírlo, el final de la lista recibe un impulso extra en la memoria a corto plazo.
  • Inhibición de la memoriamemoriaEs la capacidad de la mente para frenar los recuerdos irrelevantes o que compiten entre sí, de modo que podamos centrarnos en el que necesitamos. Como efecto secundario, recordar algunos elementos puede hacer que después cueste más acceder a otros relacionados.
  • Efecto de claves de lista parcialmemoriaQue nos recuerden algunos elementos de un conjunto puede hacer que nos cueste más recordar el resto. Las pistas parecen atraer la memoria hacia los elementos que nos dieron y alejarla de los que faltan.
  • Efecto de primacíamemoriaRecordamos mejor los primeros elementos de una lista o una secuencia que los del medio, en parte porque les dedicamos más atención y los repasamos más mentalmente. La información que llega primero también puede condicionar cómo juzgamos lo que viene después.
  • Efecto de recenciamemoriaRecordamos mejor los últimos elementos de una lista o una secuencia que los del medio, normalmente porque siguen frescos en la memoria a corto plazo. Los sucesos recientes también pueden pesar demasiado en nuestros juicios.
  • Efecto de posición serialmemoriaEs el patrón general por el que recordamos mejor los primeros y los últimos elementos de una lista, y peor los del medio. Combina el efecto de primacía y el efecto de recencia.
  • Efecto sufijomemoriaCuando justo después de una lista dicha en voz alta se oye una palabra extra e irrelevante, recordamos peor los últimos elementos de la lista. Ese añadido desplaza los elementos finales de nuestra memoria a corto plazo para los sonidos del habla, mientras que un pitido o un zumbido apenas tienen efecto.

Cómo se guardó · 6 sesgosGuardamos los recuerdos de forma distinta según cómo los vivimos

La atención y la memoria son limitadas, así que el cerebro guarda más de lo que pensamos a fondo, usamos de forma activa o creemos que vamos a necesitar, y menos de lo que apenas notamos o sabemos que podemos consultar. Así dedicamos nuestra escasa memoria a lo que más rinde.

  • Efecto de niveles de procesamientomemoriaRecordamos mejor la información sobre la que reflexionamos a fondo, buscándole el sentido, que la que solo procesamos en la superficie, como el aspecto o el sonido de una palabra. Es un efecto de memoria útil.
  • Efecto de la pruebamemoriaSacar información de la memoria, como en un test, hace que se nos quede mejor que dedicar el mismo tiempo a releerla. Es un efecto útil que cualquiera que esté aprendiendo puede usar a propósito.
  • DespistememoriaSon fallos de memoria que se producen porque no estábamos prestando atención cuando algo pasó, así que nunca llegó a guardarse bien. Suelen aparecer cuando actuamos con el piloto automático o repartimos la atención entre varias tareas.
  • Efecto del siguiente en la filamemoriaCuando varias personas hablan por turnos en un orden fijo, solemos olvidar lo que dijo quien habló justo antes que nosotros, porque estamos ocupados preparando lo que vamos a decir.
  • Fenómeno de la punta de la lenguamemoriaLa frustrante sensación de saber con certeza una palabra o un nombre y no conseguir que te salga. A menudo recuerdas la primera letra, lo largo que es o una palabra que suena parecida.
  • Efecto GooglememoriaTendemos a olvidar la información que sabemos que podemos encontrar fácilmente en internet y, en su lugar, recordamos dónde buscarla. También se llama amnesia digital.