Explorador de sesgos cognitivos

Falacia de la mano caliente

En inglés: Hot-hand fallacy

La falacia de la mano caliente consiste en creer que quien está en racha tiene más probabilidades de seguir acertando, aunque cada intento sea en gran medida independiente. Es la imagen especular de la falacia del jugador. En el deporte sí parece haber algunas rachas reales, pero es fácil confundir una breve racha de suerte con una de verdad.

Un reanálisis de 2018 encontró un fallo estadístico en los estudios clásicos sobre baloncesto, así que ahora los investigadores debaten hasta qué punto creer en las rachas de acierto es realmente una falacia.

En la vida diaria

En un partido de baloncesto, el público pide a gritos que le pasen el balón al jugador que acaba de encestar tres tiros seguidos, aunque un compañero suyo suele tener mejor puntería.

Una amiga ha ganado las cuatro últimas apuestas de fútbol de la oficina, así que esta semana copias todos sus pronósticos, sin dudar de que ahora mismo no puede fallar.

Por qué lo hace tu mente

Nuestros antepasados sobrevivieron gracias a que detectaban patrones enseguida: un susurro en la hierba podía delatar a un depredador, y las nubes negras anunciaban lluvia. Rellenar los huecos con una historia verosímil nos permite actuar con poca información en lugar de quedarnos paralizados. Un cerebro que a veces ve un patrón que no existe pierde menos que uno que pasa por alto una amenaza real.

Su familia, en 30 segundos: Historias y patrones

Cómo detectarlo

Pregúntate si una buena racha reciente refleja verdadera habilidad o una temporada de suerte que probablemente se acabará.

Cómo hacerle frente

Juzga a una persona o una estrategia por su promedio a largo plazo, y trata las rachas cortas como lo que casi siempre son: ruido.

Misma familia: Historias y patrones

FuentesGilovich et al. (1985)Wikipedia

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Sesgo cognitivo · Historias y patrones

Falacia de la mano caliente

La falacia de la mano caliente consiste en creer que quien está en racha tiene más probabilidades de seguir acertando, aunque cada intento sea en gran medida independiente. Es la imagen especular de la falacia del jugador. En el deporte sí parece haber algunas rachas reales, pero es fácil confundir una breve racha de suerte con una de verdad.