Efecto difícil-fácil
En inglés: Hard-easy effect
La tendencia a confiar demasiado en nosotros mismos en las tareas difíciles y demasiado poco en las fáciles. Nuestra impresión de lo bien que lo hemos hecho no se ajusta lo suficiente a lo difícil que era de verdad la tarea.
Algunos investigadores sostienen que gran parte de este patrón se debe a la forma de medir la confianza y el acierto, por lo que el tamaño real del efecto sigue en discusión.
En la vida diaria
Un estudiante sale contento de un examen de cálculo durísimo y le va mal; luego le angustia una prueba corta y sencilla, y saca la nota máxima.
Sales de una entrevista de trabajo durísima, llena de acertijos técnicos, con la certeza de que te ha ido de maravilla, y en cambio le das mil vueltas a una llamada de preselección corta y sencilla. Los resultados llegan justo al revés.
Por qué lo hace tu mente
Para hacer cualquier cosa necesitamos creer, aunque sea un poco, que nuestras decisiones cuentan y que seremos capaces de sacarlas adelante. Una pizca de confianza de más nos pone en marcha, nos ayuda a seguir después de los tropiezos y protege nuestra autoestima y nuestra posición dentro del grupo.
Su familia, en 30 segundos: Confianza para actuar
Cómo detectarlo
Fíjate en si tu corazonada sobre cómo te ha ido es más o menos la misma sea cual sea la dificultad de la tarea.
Cómo hacerle frente
En las tareas difíciles, rebaja a propósito un punto tu confianza; en las fáciles, confía un poco más en ti.
Misma familia: Confianza para actuar
- Efecto de exceso de confianza
- Sesgo de deseabilidad social
- Efecto de la tercera persona
- Efecto de falso consenso
- Efecto difícil-fácil
- Efecto Lake Wobegon
- Efecto Dunning-Kruger
- Sesgo egocéntrico
- Sesgo de optimismo
- Efecto Forer
- Efecto Barnum
- Sesgo de autoservicio
- Sesgo actor-observador
- Ilusión de control
- Superioridad ilusoria
- Error fundamental de atribución
- Hipótesis de atribución defensiva
- Sesgo de atribución de rasgos
- Justificación del esfuerzo
- Compensación del riesgo
- Efecto Peltzman