El aquí y ahora
La atención y la energía son limitadas, así que el cerebro da prioridad a lo que está aquí, ocurre ahora y nos toca de cerca. Lo que vemos con claridad o podemos imaginar con detalle parece más real y urgente que lo lejano o abstracto. Reaccionar rápido a la recompensa o a la amenaza que teníamos delante solía importar más que planificar un futuro lejano.