Recuerdos editados
La memoria se reconstruye cada vez que recordamos algo, y eso nos permite actualizar lo que sabemos con información nueva. Volver a un recuerdo también lo refuerza, así que lo que repasamos a menudo acaba siendo lo que tenemos más a mano. De este modo nuestro conocimiento se mantiene al día sin tener que guardar cada versión de cada suceso.